Nuestros

Nacidos para morir, el uno con el otro en un tiempo determinado se tuvieron que partir.

Él, con carácter fuerte y demente corazón.

Ella, con ingenuidad por delante, pero entregada al amor.

¿Qué paso? Dos polos opuestos se atraían sin control. En diferentes caminos dónde el destino  los unió y por ende se tuvieron que elegir.

Ella, no lo esperaba.

Él,  ni la buscaba.

Terriblemente imperfecto y apariencia distinta el viene y hace su entrada con tal elocuencia divina y mirada penetrante. ¿Cómo no caer rendida  a su amor? ¡Qué terrible perfección!

Ella, tan perdida en el tiempo y atraída por él. Un destino que la puede partir; conocerlo será su castigo y su fin.

Aún no sabe en lo que se ha metido, pero ella es buena probando lo que le toca vivir.

Lágrimas.

Corazones Rotos.

Algunos gritos, uno que otros besos. Y orgasmos a la hora de dormir.

En un mar de caprichos. Ella, amará la experiencia que se está por descubrir.

Una caja de magia que él le invita a revelar.

Ella, que sea libre como un pájaro al cantar.

Él, le enseñará lo duro del amar.

Rudo.

Fuerte.

Y un poco de  compartidos besos.

Un país de maravillas donde los dos empezarán a volar.

Vivir atada a sus manos.

Navegar juntos por lo extraño, y, aunque el cuerpo no los llame.

Ambos, a su amor, quieren llegar envenenados.

Intoxicados y vueltos nada.

Amor de locos.

Uno con el otro.

Siempre.

Juntos.

Letalmente muertos, eternidad de fragmentos.

Tuya.

Mío.

Nuestros.

Hoy quiero decirte algo

Nunca cambies.

Así eres tú, tan simple y especial. Ya tú me has cambiado, me has tocado, y es curioso, pues ni siquiera nos hemos visto y siento que te he visto todas las noche al cerrar mis ojos.

De verdad, no cambies.

Ya tú tocaste  mi corazón para un bien y es para siempre.

¿Y sabes algo?

Quisiera invitarte a que te quedes, a que experimentes sin preguntar. Solo cerrando los ojos y viviendo cada momento.

Yo solo deseo que lo compruebes.

En serio, repito: No cambies.

Porque en el día menos pensado quisiera que celebremos con unas copas con vino, un poco de poemas en nuestros labios y versos sin ser escritos

Celebraría  la dicha de que te invite a quedarte en “Nuestro Mundo”.

Un mundo de dos personas que no cambiaron, sino que se enamoraron…

 

 

Quiero un loco

Quiero un loco que sepa del amor, que controle mis sentidos con todo su esplendor, que sepa consentirme al despertar con sus cuentos elocuentes y su alegre caminar.

Quiero un loco que domine mis sentidos, me acompañe en mis caídas y se vuelva loco a mi lado.

Quiero un loco que hable a cada rato, que le guste molestarle y que ame enamorarme sin temerle al nada que nos pueda encontrar.

Quiero un loco que ame la locura, que le guste lo diferente, que me apoye en mis desastres y soporte mi elocuencia.

Quiero un loco que soporte mis desniveles, que me abrace sin temor, que le guste correr así no sepamos caminar. Que le guste conversar con mis demonios, en la noche, cuando no me dejan dormir.

Quiero un loco que me bese cuando me haga la dura, que admire mi belleza, que quede flechdo con solo mirarme. Que se enamore de mí cada vez que vea mis ojos, que sienta que ahí puede vivir la eternidad.

Quiero un loco que añoré dormir cada noche conmigo porque sabe que ahí esta la felicidad.

Quiero un loco que sea conmigo como soy yo con él, que sepa que es el único y que le guste luchar. Que no tenga miedo si sentimos que caemos, que sepa que juntos vamos a saber volar.

Solo quiero un loco que quiera caminar conmigo